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En resumen: Las latas de té Kusmi pueden reutilizarse infinitamente gracias a ideas sencillas y prácticas: rellenarlas con té a granel, transformarlas en portalápices, velas, macetas o incluso lámparas de noche. Un enfoque económico, ecológico y creativo para dar una segunda vida a cada lata.

1/ Rellena tu lata de té con té a granel.

Empecemos por lo más evidente, pero ¿por qué no rellenar de nuevo tu lata de té... con té? En Kusmi, todos los tés también se venden a granel, para reducir el consumo de envases. ¡Una solución económica, práctica y ecológica que funciona infinitamente! Las latas de té de metal reciclable están especialmente diseñadas para proteger el té a granel de la humedad o del calor y conservar así todos sus aromas. Por supuesto, también es posible con otros alimentos (lentejas, arroz, semillas, legumbres...), identificándolo todo con una etiqueta.

2/ Convertirla en un portalápices.

He aquí un DIY para los más perezosos: ¡conservar la lata de té tal cual, sin modificar nada, salvo lo que pones dentro! Pueden ser bolígrafos, rotuladores, tizas, lápices de colores. Pero también cubiertos o flores secas. Los niños podrán guardar en ella sus pequeños juguetes o sus primeros tesoros (cuentas, piedritas, conchas…).

3/ Verter una vela dentro.

Los tarros de mermelada no son los únicos que pueden guardarse para hacer recipientes para velas; también funciona con las latas de té. Para evitar derramar cera caliente por todas partes o ahogar la mecha, te recomendamos seguir un DIY. Al menos para la primera vez. Aquí tienes uno muy detallado, donde cada paso está ilustrado con una foto. ¡Gracias Soho Hana! ¿Buscas un DIY para hacer velas? Estás en el lugar indicado.

4/ Cultivar una planta en ella.

Más originales que las macetas de barro, más estéticas que las de plástico, las latas de té pueden albergar y realzar tus plantas. Sigue la guía con este artículo que detalla cómo trasplantar un cactus y cómo cultivar menta en ellas. Consejo: ¡incluso puedes comprar la menta ya crecida si no tienes paciencia para cultivarla!

5/ ¿Y por qué no una lámpara de noche?

¡Aquí tienes un DIY de lámpara de noche que tiene el mérito de ser muy original!

Es cierto que requiere un poco más de técnica, o tal vez la ayuda de un experto, pero cada vez existen más «fablabs» o talleres de creación donde recibir asesoramiento. Méli Mélo, una bloguera alemana, explica cómo reutilizó la lata de té que le regaló una amiga añadiéndole una bombilla y un cable eléctrico. Además, cuenta que fue su padre quien la ayudó, sobre todo a taladrar los agujeros para el enchufe y el cable. ¡Ambicioso!

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