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comment choisir son the blanc

En resumen: La guía explica cómo elegir un té blanco de calidad evaluando: la forma (Silver Needle = brotes puros, White Peony = brotes + hojas jóvenes), el color de la hebra (plateado, brillante), el aroma floral-afrutado, el origen (Fujian, Yunnan, Sri Lanka) y la certificación ecológica o de comercio justo. Recomienda optar por hojas enteras, sin romper, conservadas en un envase hermético protegido de la luz, y probar la infusión (delicadamente dorada, de sabor suave y ligeramente dulce). Estos criterios garantizan una gran riqueza en catequinas y antioxidantes, asegurando tanto el placer gastronómico como los beneficios para la salud.

Todo lo que es raro es valioso. Es el caso del té blanco, muy poco cultivado a escala mundial. Originario de China, el té blanco es un producto apreciado en todo el mundo por sus numerosos beneficios para la salud y la piel.
Gracias a su bajo nivel de oxidación, conserva un máximo de antioxidantes, lo que lo convierte en un valioso aliado para el organismo.
Entre sus efectos beneficiosos, el té blanco ayuda a prevenir el envejecimiento cutáneo, mejora la elasticidad de la piel y favorece una mejor hidratación.
>Además de sus virtudes para la piel, favorece la salud general al reforzar el sistema inmunitario y facilitar la digestión.
Es una bebida imprescindible para quienes buscan combinar placer y bienestar.

El té blanco seduce por su sabor delicado y refinado, resultado de un minucioso proceso de elaboración. Las hojas de té, recogidas a mano, se transforman poco, lo que permite preservar sus propiedades naturales.

Este método de elaboración suave, que limita la oxidación, permite al té blanco conservar sus antioxidantes y nutrientes esenciales. Gracias a esta riqueza en beneficios, es reconocido por sus efectos positivos sobre la salud, especialmente para reforzar el sistema inmunitario y proteger la piel contra los signos de la edad.

Su sutil sabor lo convierte en una elección privilegiada para los amantes del té.

¿Cómo se elabora el té blanco?

Less is more («menos es más» en francés): esta podría ser la divisa del té blanco. Una vez recolectadas, las hojas de la planta del té se exponen al aire libre, dispuestas en una capa fina sobre grandes telas de yute o paneles de bambú (es el «marchitamiento»). Es entonces cuando se produce una ligera oxidación, durante dos o tres días. Este proceso químico es natural: las plantas se oxidan y se ennegrecen una vez cortadas. Pero, a diferencia de otros tés, la oxidación se detiene rápidamente exponiendo las hojas al pleno sol para secarlas y estabilizarlas. El té blanco no experimenta más modificaciones. Una vez envasado en lata o en bolsita, estará listo para degustar.

Todo sobre la delicadeza del té blanco

¿Por qué es tan difícil obtener té blanco?

En primer lugar, porque la cosecha tiene lugar durante un periodo muy corto del año (unas dos semanas, dos veces al año), cuando el clima debe ser óptimo. Para que las hojas se recojan justo en el momento adecuado y para que haya sol durante el secado. Un episodio de lluvia perjudicaría la calidad de una cosecha. Después, la idea es manipular las hojas lo menos posible y mantenerlas en su estado más natural, para no deteriorar su calidad.

¿Qué diferencia hay entre el té blanco y el té verde?

Es ante todo el grado de oxidación lo que marca la principal diferencia entre los tipos de té, influyendo en su sabor, color y propiedades.
El té blanco se oxida ligeramente, alrededor de un 12 %, mientras que el té verde se oxida aún menos (por debajo del 10 %), ya que su oxidación se detiene antes, justo después de la recolección.
Las hojas de la planta del té se calientan al vapor para neutralizar la enzima responsable de la oxidación.
En cambio, el té negro experimenta una oxidación completa.

Otra diferencia con el té verde: para el té verde, las hojas de la planta del té se enrollan para romper su estructura celular y liberar los jugos y aromas, antes de secarse.
Una etapa que no existe en el té blanco.

¿A qué sabe el té blanco?

Es un té ligero, de sabor sutil y voluptuoso.
Todo delicadeza, el té blanco ofrece una textura suave y aterciopelada.
Es mucho menos intenso que otros tés, porque está menos oxidado.

Ahora bien, es la etapa de oxidación la que aporta al té su astringencia, es decir, su carácter algo áspero y rugoso en boca, causado por los taninos.
Cuanto más oxidado esté un té, más intenso será.

Una vez transformado respecto a la planta, el té blanco conserva ese carácter muy ligero, casi floral o herbáceo; a veces ligeramente ácido.
Lo mismo ocurre con su color, que sigue siendo poco marcado: un té muy claro, más bien verdoso, a veces con reflejos plateados.

¿Dónde se cultiva el té blanco?

Es en China, cuna del té y primer productor mundial de té, donde se recolecta el té blanco.
Es una de las grandes especialidades de la provincia de Fujian, región costera del sureste del país, frente a la isla de Taiwán.

Dos grandes cosechas son especialmente reputadas: el Bai Mu Dan («Peonía Blanca») y el Bai Hao Yin Zhen («Agujas de Plata con vello blanco»).
Este último procede de una recolección denominada imperial, en la que solo se recogen los brotes y las primeras hojas de la planta.

¿Cuáles son los beneficios del té blanco?

Poco transformado y poco oxidado, el té blanco sería rico en antioxidantes, es decir, en moléculas que desempeñan un papel de protección natural.
Estos antioxidantes podrían proteger el organismo de los radicales libres (átomos perjudiciales para el organismo) y reducir el riesgo de aparición de numerosas enfermedades.

Otro posible beneficio del té blanco:
también tendría fama de ser un quemagrasas, gracias a su contenido en catequinas.

¿Cómo preparar bien el té blanco?

Aunque es raro, refinado y no siempre fácil de encontrar, sería una pena estropear la preparación del té blanco. Estos son los consejos que debes seguir para lograr una infusión... y una degustación perfectas.

¿Qué tetera elegir?

Si no bebes solo té blanco, sino también té verde o té negro, tendrás que optar por una tetera «sin memoria», como la gran mayoría de ellas (teteras de vidrio, hierro fundido, cerámica...). Solo las teteras de barro sin esmaltar retienen los aromas de una infusión a otra. No se recomiendan para el té blanco, ya que los taninos del té verde y del té negro podrían imponerse a la delicadeza del té blanco. Para más información, no dudes en consultar nuestra guía de teteras.

¿Qué tiempo de infusión necesita el té blanco?

Los expertos recomiendan un tiempo de infusión de 3 minutos para el té blanco. ¿Poca infusión? Los tés blancos pueden resultar insípidos y carecer de sabor. ¿Demasiada infusión? Tienen la ventaja de no presentar exceso de astringencia ni amargor, como ocurre con el té verde. Sumerge el té en agua caliente, pero no hirviendo: entre 70 y 80 grados. Una temperatura de infusión más alta podría dañar los delicados aromas del té blanco, así como sus vitaminas. Por supuesto, como no todos los tés blancos son iguales y algunos se mezclan con otros aromas, sigue las recomendaciones indicadas en la lata de té.

¿En qué momento del día beber té blanco?

El té blanco te acompañará en cada una de tus pausas de placer. Desde la mañana, en el desayuno, para un brunch, pero también para la hora del té. Se disfruta tanto en verano como en invierno, caliente o como té helado.
Para ello, deja infusionar en agua caliente antes de enfriar el conjunto con cubitos de hielo. Calcula una media de cinco cucharadas soperas de té blanco por litro de agua.

¿El té blanco impide dormir?

¿Te preocupa que la teína del té blanco te impida dormir? Te tranquilizamos: el nivel de teína del té blanco es, de media, más bajo que el de otros tés. Y, como era de esperar, mucho más bajo que el de una taza de café (porque sí, ¡la teína y la cafeína son exactamente la misma molécula!). Por tanto, puedes consumirlo sin temor incluso a última hora de la tarde o por la noche. El té blanco (y el té en general) es más bien un estimulante para el organismo que un excitante, una propiedad reservada al café.

¿Qué té blanco Kusmi es adecuado para mí?

¿Te apetece descubrir o redescubrir el té blanco? Te presentamos las diferentes mezclas de té blanco que ofrece la casa Kusmi. Una selección ecológica de calidad que contará a principios de 2021 con una seductora novedad.

El té blanco siempre es ecológico en Kusmi

Porque es normal querer saber qué se esconde realmente en nuestras bolsitas de té, Kusmi ha elegido lo ecológico. Ya sea el té, las plantas o las especias, todos los ingredientes proceden de la agricultura ecológica y están certificados conforme a un estricto pliego de condiciones establecido por la Unión Europea. Además, se realizan controles y análisis periódicos para verificar el cumplimiento de las normas de calidad. Esto permite a Kusmi contar con la certificación de Ecocert, un organismo independiente que realiza una auditoría anual de nuestros talleres de producción. Todas estas etapas permiten que nuestras latas de té luzcan los logotipos AB para Francia y Eurohoja para la Unión Europea. Objetivo: informar lo mejor posible a los consumidores sobre la calidad de nuestros productos.

Tés blancos aromatizados y envasados en Francia

Como el resto de su gama, los tés blancos Kusmi se basan en un saber hacer francés. Si el nombre Kusmi procede de Rusia, es en Normandía donde nuestra marca, francesa desde 2003, concibe, crea, mezcla, aromatiza y envasa el té. Más concretamente, en Saint-Vigor d’Ymonville, muy cerca de Le Havre, en Sena Marítimo. Nuestras latas de metal también se fabrican en Francia. Porque menos kilómetros significan menos contaminación y más trabajo en nuestras regiones. En resumen, si deseas apoyar la economía made in France, ¡estás en el lugar adecuado!

Té blanco envasado de forma ecológica

Tanto para el té a granel como para el té en bolsitas, Kusmi Tea está comprometido con el reciclaje y la reducción de residuos. Fabricadas en Francia, nuestras bolsitas están hechas de ácido poliláctico (PLA), un material de origen biológico y 100 % biodegradable, antes de colocarse en cajas de cartón reciclable. Nuestros tés ecológicos a granel se envasan en latas de metal, un material infinitamente reciclable.

Las mezclas de té blanco Kusmi Tea

Tanto si los prefieres clásicos, afrutados, ácidos o exóticos... déjate llevar por el sabor sutil y ligero de los tés blancos Kusmi Tea. Buenas noticias: están disponibles a granel (¡porque es bueno para el planeta!) y en bolsitas para acompañarte vayas donde vayas.

El imprescindible té blanco White Anastasia

ElTé Blanco White Anastasia reinventa el icónico Anastasia, en homenaje a la hija del último zar de Rusia. Es una creación de Pavel Kousmichoff, quien fundó la casa de té Kusmi en 1867, en San Petersburgo. En el programa: un té blanco puro y delicado, aromatizado con flor de azahar, bergamota y limón.

El excepcional té blanco Alain Ducasse

Regálate una hora del té bajo el signo de la elegancia: degusta una taza de té blanco Alain Ducasse. ¿El secreto de su éxito? Una cosecha excepcional: las primeras hojas y los brotes de té se recogen a mano en primavera. Este té raro y valioso es realzado después por el célebre chef gracias a una receta inédita con delicadas notas de rosa y frambuesa.

El exótico té blanco Tropical White

Viaje asegurado en una taza de té Tropical White! Para degustar caliente o helado, esta mezcla exótica es un remedio contra la melancolía... o la ausencia prolongada de vacaciones. ¿Sus bazas para convencer? La delicadeza del té blanco, una agradable nota ácida aportada por la fruta de la pasión y la suavidad del mango. ¡Perfecto para cambiar de aires!

El elegantísimo té blanco White Bellini

Su nombre procede del «Bellini», el cóctel emblemático de la majestuosa ciudad de Venecia. Ideado a finales de los años 40 por Giuseppe Cipriani, propietario del prestigioso Harry’s Bar de la Ciudad de los Dogos, se compone de prosecco y néctar de melocotones, preferiblemente blancos. Su color rosa anaranjado le aporta una buena dosis de sensualidad... y habría inspirado su nombre a su creador, en homenaje al pintor veneciano Giovanni Bellini, a quien le gustaban especialmente estos tonos.

Con el té White Bellini de Kusmi, té blanco de melocotón y albaricoque, seguimos con este ADN lujoso: un preciado té blanco, del que solo se recogen los brotes jóvenes, acompañado de melocotón jugoso y albaricoque aterciopelado. ¡Un cóctel ecológico para disfrutar sin moderación y añadir rápidamente al menú del brunch de tus sueños!

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