¿Por qué tiene tanto éxito la rosa?
Celebrada desde la Antigüedad por pintores y poetas, la rosa es una flor admirada por su belleza —con pétalos que van del blanco inmaculado al púrpura oscuro— y su aroma de lo más embriagador. Su aparición sería mucho más antigua, ya que los fósiles hallados en el oeste americano se remontan a más de 40 millones de años. Presente aún en estado silvestre (existen varios miles de variedades de rosales), es también una de las plantas más cultivadas del mundo. "La reina de las flores", como se la apoda, se comercializa ante todo por motivos estéticos, llenando los puestos de las floristerías de todo el mundo. Cuando se incorpora a recetas culinarias o cosméticas, la rosa puede presentarse de diferentes formas: sirope de rosa, agua de rosa o extracto natural de rosa.
¿Cuáles son los beneficios de la rosa para la salud?
Como muchos vegetales, la rosa contiene antioxidantes, conocidos por contribuir a frenar el envejecimiento. Sus pétalos también albergan sales minerales, esos micronutrientes indispensables para el buen funcionamiento del organismo. Además, la rosa poseería propiedades analgésicas que aliviarían el dolor de garganta y las úlceras, calmarían los granitos y atenuarían las quemaduras, mientras que la presencia de vitamina C reforzaría el sistema inmunitario, contribuiría a la cicatrización de heridas, preservaría el buen estado de los vasos sanguíneos y tendría un efecto positivo en nuestro estado de ánimo.

¿Cuáles son los beneficios de la infusión de rosa?
Más allá de las propiedades de la rosa, las tisanas o infusiones (es lo mismo) son aliadas del bienestar, ya que contribuyen a reforzar nuestra hidratación. Un aporte de agua que resulta obviamente vital, pero también necesario para la eliminación de toxinas. Mientras que el sistema digestivo se encarga del trabajo de eliminación (también llamado "drenaje"), las infusiones son una forma adicional de beber agua (¡no solemos beber la suficiente!) y de ayudar así al organismo.
¿Cómo preparar una infusión de rosa casera?
Es posible elaborar su propia infusión de rosa. Para ello, recoja una hermosa rosa fresca de su jardín (pero preste atención a evitar las flores que hayan sido tratadas con pesticidas). Deshoje los pétalos y colóquelos en un filtro de té. Calcule unos 20 g de pétalos de rosa por litro de agua. Sumérjalos unos diez minutos en agua a 100 °C. Disfrute de la infusión caliente o déjela enfriar. Otras posibilidades, si no dispone de flores frescas y ecológicas cerca: comprar pétalos de rosa secos o botones de rosa secos para infusionar (¡visualmente es aún más bonito!).

¿Cómo aromatizar una infusión de rosa casera?
El sabor de la rosa puede complementarse y reequilibrarse (si es necesario) con otros aromas de plantas que, además, aportarán otros beneficios al organismo. Le recomendamos especialmente probar las combinaciones rosa-manzanilla, rosa-hibisco, rosa-lichi, rosa-lavanda, rosa-saúco, rosa-mora, rosa-rooibos o rosa-ralladura de cítricos. Los más golosos no dudarán en añadir a su infusión de rosa un toque de miel, azúcar moreno, sirope de arce o de agave.
¿Dónde se encuentra la rosa en las mezclas Kusmi Tea?
En Kusmi, hemos creado para usted una amplia gama de tés e infusiones, porque no siempre se tiene las ganas o el tiempo de prepararlos en casa. Entre nuestras recetas, le recomendamos nuestro té verde a la rosa (con aromas naturales de flores). Disponible a granel o en bolsitas, evoca un ramo de flores deliciosamente perfumado. Como todos los demás tés e infusiones Kusmi, se trata de una mezcla procedente de la agricultura ecológica. Con un envasado made in France y embalajes ecorresponsables, ya que son reciclables o biodegradables. Tenga en cuenta que Kusmi también ofrece el té verde a la rosa del chef con estrella Alain Ducasse. Una refinada receta de té blanco bio de calidad sublimado por sutiles notas de rosa y frambuesa.